Los jóvenes en la construcción de paz

Imagen columnista: 
POR

Tania Carolina Diaz Basurdo

Antropóloga en formación

Twitter:@TaniaDiazzz

Region: 
Mosquera-Cundinamarca
Mar, 05/04/2016 - 08:49

La historia del país nos ha enseñado pacientemente las vicisitudes que se pueden 

presentar en el furtivo intento de construir la paz que tanto anhelamos. Por más de 

cincuenta años, la guerra en Colombia ha transformado y moldeado la vida de 

cientos de jóvenes, quienes actualmente cargan en sus hombros la 

responsabilidad de construir los acuerdos que, esperamos todos, se firmen en La 

Habana próximamente. Sin embargo, somos los jóvenes de la Colombia del siglo 

XXI quienes tendremos la responsabilidad de llevar a cabo estos acuerdos y 

garantizar la no repetición; garantizar que la violencia nunca más sea herramienta 

de liberación y entendimiento, garantizar que haya prosperidad en los más 

inhóspitos rincones de nuestro preciado país. ¡Qué responsabilidad! 

 

Para pensar en términos de garantías futuras y del establecimiento de una paz 

estable y duradera, debemos entender que hay tantas formas de responsabilidad 

como jóvenes en el país. Para aquellos que desde sus primeros recuerdos han 

tenido que vivenciar los actos atroces de la guerra, su mayor responsabilidad será 

perdonar. Claro, es indiscutible que es una responsabilidad mucho más grande 

que la de cualquier otro joven; pero es igualmente ineludible el perdón desde los 

más profundos rincones de nuestros corazones, porque este acto tendrá la última 

palabra en la construcción de un mejor futuro. 

 

Para aquellos que hemos sido remotamente ajenos a las dinámicas implacables 

del conflicto, nuestro deber será promover y cuestionar las políticas que hoy, los 

jóvenes del pasado, generan en vísperas de un acuerdo final. Pero cabe decir que 

hay muchas otras responsabilidades que debemos asumir. 

 

Cuando pienso en la Colombia del futuro, imagino un lugar más equitativo, 

próspero y con capacidades exorbitantes de desarrollo. Pero claro, todas estas 

cosas llegaran de la mano del esfuerzo de todos los ciudadanos, trabajadores y 

laboriosos constructores de paz. Nosotros, como jóvenes formadores del futuro, 

debemos promover la más sana convivencia desde nuestros territorios.

 

Por otro parte, si bien llegar a un acuerdo final es complicado, garantizar la no 

repetición es y será el punto neurálgico de la construcción de la paz. La educación 

por la paz puede llegar a ser una alternativa eficaz para eliminar las 

confrontaciones conflictivas desde los territorios, permitiendo que proliferen las 

oportunidades de crecimiento moral e intelectual para aquellos cuyas condiciones 

de vida no lo permiten. Sin embargo, nuevamente seremos los jóvenes quienes 

plantearemos estrategias ávidas de verificación de la educación por la paz. No 

será posible establecer una red comunicativa de los acuerdo y su puesta en 

marcha si no existe desde el principio una voluntad social, civil y moral para 

construir la Colombia del futuro prospera y equitativa.

 

No solo como joven, sino también como una comprometida y critica seguidora de 

los planes de gobierno y la historia de nuestro país, me interesa particularmente 

contagiar a los demás de un sentido de pertenencia que vaya, siempre, 

acompañado de un sentido decisivamente critico que nos permita resolver los 

conflictos desde las instancias de la paz.

 

En este sentido, eliminar la participación de nuestros niños en la guerra y en el 

crimen organizado es de vital importancia para la construcción de dimensiones de 

seguridad política, social, cultural y económica. Claro, no admitiré que todos los 

puntos mencionados hasta el momento pueden parecer utópicos e irreales si se 

tienen en cuenta las dinámicas del conflicto que subyacen en los núcleos 

familiares y territorios del país. 

 

Como antropóloga en formación, debo admitir que siento una gran obligación con 

el país. Pues, después de todo, seremos los investigadores del futuro quienes 

planteemos las condiciones más óptimas para el desarrollo de los pequeños 

campesinos, la igualdad y la eliminación de la pobreza extrema.

 

Tanto desde la academia, como desde los más pequeños y sobrevalorados 

círculos sociales, es importante la participación de los jóvenes de hoy con el fin de 

contribuir a fortalecer las estrategias de resolución de conflictos y participación 

social activa. Hemos de reconsiderar nuestra actitud frente a los dictámenes del 

gobierno que elegimos, ser conscientes del papel constructivo de la participación 

política activa y eliminar todo rastro de micro corrupción que como ciudadanos 

cometemos. No les mentiré, nuevamente he caído en la utopía. 

 

De acuerdo a esto, debo decir que creo que los jóvenes debemos inmiscuirnos en 

la política colombiana. No porque consideré que seremos ecuánimes e 

inmaculados servidores públicos, sino porque esta es la opción más viable para la 

construcción de la reparación y el perdón entre el pueblo y el Estado.

 

Finalmente, hablar de paz puede parecer una estrategia sobrevalorada; y lo será, 

si no existe un fortalecimiento de la educación y la política pública en todos y cada 

uno de los territorios del país. Pensar en la Colombia del futuro, la Colombia en 

paz, prospera, desarrollada y equitativa requiere de transformaciones estructurales 

en las dinámicas políticas, sociales, económicas y culturales.

 

Y es precisamente en este punto donde seremos valiosos y primordiales los 

jóvenes de ahora; no porque seremos nosotros quienes viviremos el país del 

futuro, sino porque somos reproductores de sentidos y nociones de vida que 

pueden estar ligados eternamente a la guerra, o dar un paso adelante y fijarse a la 

paz.

Tania Carolina Diaz Basurdo

Comentarios

Muchas gracias por tu valioso escrito, Tania Carolina. Cuando quieras hablemos de cómo llevarlo a la realidad con jóvenes de los colegios del Minuto de Dios a los que les damos apoyo para definir proyecto de vida y montar emprendimientos sociales. Mi email es mauricio.cardenas@uniandes.edu.co y cel 321-259-4104. Saludos

<p>Me parece &nbsp;muy &nbsp;bien&nbsp;tener &nbsp;encuenta a las nuevas&nbsp;generaciones&nbsp;víctimas del conflicto&nbsp; Este &nbsp;es mi contacto trabajo&nbsp;con &nbsp;juventud campesina en pitalito&nbsp;Huila&nbsp;la asociación&nbsp;jóvenes empresarios del campo&nbsp;.&nbsp;</p>

<p>ajoemca@gmail.com</p>

<p>muchas &nbsp;gracias&nbsp;.</p>

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