Escuela Popular Semillas de Circo: Construyendo Paz Territorial desde el parque el Tunal

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Shameel Thahir
Region: 
Bogotá D.C.
Sáb, 31/10/2015 - 14:32

Una vez tuve una discusión con mi madre sobre quienes hacían malabares en los semáforos. Ella un poco desde el desconocimiento afirmó esa vez que era una manera disfrazada de mendicidad. Yo en ese momento había tenido años atrás un acercamiento tímido al malabarismo por una amiga de la universidad, pero en los últimos meses lo había retomado, específicamente las "pois" de fuego. Obviamente le dije ¡que se equivocaba! que conocía a varias personas que vivían de hacer circo en la calle, que lo consideraba un arte y que no podía señalar algo así. Hoy ella ya piensa otra cosa. Me acordé de ese diálogo con mi madre cuando me motivé a escribir esto.

Reflexionando sobre el tema, hoy entiendo y puedo asegurar por experiencia y observación que hacer circo es un arte. Se necesita dedicarle lo más valioso del ser humano para dominarlo: el tiempo. Se necesita mucha concentración y disciplina para no fracasar en el intento, es como meditar, se alcanza un nivel diferente y de conexión con el entorno cuando te dedicas a eso. El arte del circo te recuerda las cosas que realmente importan en la vida, sorprenderse, sonreír, ser humano, no producir, producir y producir, porque el ideal no es vivir para trabajar sino por el contrario trabajar para vivir, y ojala trabajar en algo que te llene y no te acabe tu dignidad humana como desafortunadamente hoy le pasa a la mayoría.

Por eso agradezco haber participado de la Escuela Popular Semillas de Circo aunque sea durante una sola mañana. Volveré. La Escuela es hija de compañeras y compañeros de espíritu libre que respetó mucho. El día anterior, había dialogado con ellos y otras amigas y amigos sobre nuestro papel en la construcción de paz en Colombia, y nos quedó claro que nuestro territorio es esencialmente Bogotá. Es en Bogotá donde debemos transformar la cultura de negar al otro y eliminarlo que dio paso al conflicto armado del que ya nos mamamos, y abrirle paso a la cultura del diálogo y la apropiación territorial para su defensa y potencialización en función de la igualdad, la libertad y la fraternidad humana.

La construcción de paz en los territorios de nuestro país empieza en los barrios y localidades como Tunjuelito, empieza con la oferta de espacios públicos y comunitarios donde se teje lo común, y es la Escuela Popular Semillas de Circo un ejemplo concreto y exitoso de esa idea hecha práctica.

La juventud sujeta de derechos necesita educación, salud, vivienda, trabajo, pero también necesita espacio, y éste debe ser público. Lo público no significa que nadie se responsabiliza de él, sino por el contrario corresponsabilidad ciudadana sobre el mismo porque lo identificamos como propio. La oportunidad de tejer comunidad se abre cuando existen bibliotecas públicas, parques, ciclovia, teatros e iniciativas ciudadanas como esta escuela. El circo, como ya lo dije es un arte noble, y es un arte que permite enfocar la energía que tenemos como juventud en crecer como persona. Eso es algo que la Escuela Popular Semillas de Circo está propiciando todos los sábados en la tarde y domingos en la mañana en el Parque el Tunal.

La paz en Colombia pasa por una transformación cultural de décadas y no solamente por el silenciamiento de los fusiles, porque la paz son cambios sociales, políticos y económicos que nos corresponden a todas y todos como ciudadanía alcanzarlos a partir de la movilización social, y los que hoy aún somos jóvenes, hoy siendo jóvenes y mañana ya adultos, tendremos que poner en práctica esas nuevas maneras de pensar que nos permiten hoy priorizar el dialogo sobre la violencia, entender que lo comunitario es más importante que lo individual, juntarnos en la lucha por nuestros derechos como ciudadanos, querer espacios de todas y todos en un modelo de ciudad que debe ser sostenible antes que productiva porque la verdad es que habrá futuro si y solo si le apostamos a la vida todo y a la guerra nada.

Shameel Thahir

Comentarios

<p>me siento un poco identificado&nbsp;en la manera como&nbsp;piensa reflexiona&nbsp;y se manifiesta el autor, pues como el menciona&nbsp;los problemas&nbsp;los desacuerdos que por la paz y las diferentes&nbsp;situaciones que se presentan en la vida&nbsp;donde la relacion&nbsp;unas con otras&nbsp;es increiblemete verdaderas&nbsp;asi no lo veamos desde&nbsp;ese punto en primera instancia, y si pienso que la paz esta en el trabajo a diario&nbsp;del colombiano&nbsp;no individualmente&nbsp;si no colectivamente&nbsp;ya qque alli es done se evidencia&nbsp;los triunfos&nbsp;futuros.</p>

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